Cómo separar el dinero personal del de tu negocio siendo autónomo
Muchos autónomos empiezan cobrando en su cuenta de siempre y pagando con la misma tarjeta el supermercado y la licencia de un programa. Funciona los primeros meses, pero pronto se vuelve imposible saber cuánto ganas de verdad, cuánto es de Hacienda y cuánto puedes gastar. Separar el dinero es la medida más sencilla para ordenar tus finanzas.
Por qué conviene separarlo
- Sabes cuánto ganas realmente. Los ingresos y gastos del negocio quedan en un solo sitio y puedes ver el beneficio de cada mes.
- Justificas mejor tus gastos. Si todo lo del negocio sale de una cuenta, cada pago queda registrado y es más fácil relacionarlo con su factura.
- Evitas gastar dinero que no es tuyo. Parte de lo que cobras corresponde al IVA, al IRPF y a la cuota, como vimos en el artículo sobre cuánto apartar para impuestos.
- Preparas mejor cada trimestre. Es más rápido cerrar el modelo 303 cuando tus movimientos están ordenados.
Como autónomo persona física, la ley no te obliga a tener una cuenta exclusiva para la actividad, pero es una buena práctica y facilita cualquier comprobación.
El sistema de tres cuentas
Una estructura sencilla que funciona en la mayoría de los casos:
- Cuenta de actividad: aquí entran los cobros y de aquí salen los gastos del negocio, la cuota de autónomos y los pagos a proveedores.
- Cuenta de impuestos: recibe el IVA de cada factura y un porcentaje para el IRPF. Solo se toca para pagar a Hacienda.
- Cuenta personal: recibe tu sueldo mensual y paga tu vida personal.
Muchos bancos permiten crear subcuentas o «huchas» dentro de la misma cuenta. Si tu banco no lo permite, abre dos cuentas adicionales sin comisiones.
Cómo hacerlo paso a paso
1. Abre o designa la cuenta de actividad
Si ya tienes una cuenta personal con muchos movimientos, puede ser más cómodo abrir una nueva para el negocio que intentar limpiar la actual. Cambia los datos de cobro en tu programa de facturación y comunícalos a tus clientes habituales.
2. Domicilia ahí los pagos del negocio
Pasa a la nueva cuenta las suscripciones de software, la cuota de autónomos, el hosting y cualquier gasto recurrente de tu actividad.
3. Usa una tarjeta solo para el negocio
Con una tarjeta exclusiva, cada compra queda asociada a la actividad. Si alguna vez pagas algo del negocio con la personal por error, anótalo y regularízalo con una transferencia entre cuentas.
4. Págate un sueldo
Cada mes, a una fecha fija, transfiere a tu cuenta personal una cantidad estable. Cómo calcularla lo explicamos en el presupuesto con ingresos variables. Lo que no sea sueldo, impuestos o gastos queda en el negocio como colchón.
5. Reembolsa los gastos que se crucen
Si pagas algo personal con la cuenta del negocio, devuelve ese importe con una transferencia a la cuenta de actividad y anota el motivo. Si pagas algo del negocio con tu tarjeta personal, guarda la factura y haz la transferencia inversa, de actividad a personal. Así los saldos reflejan la realidad.
Lo que no debes hacer
- Retirar efectivo sin control de la cuenta de actividad. Es difícil de justificar después.
- Pagar gastos personales con la cuenta del negocio y no regularizarlos. Mezclan los números y pueden generar dudas si te revisan.
- Usar la cuenta de impuestos para vivir cuando tienes un mes flojo. Es la causa más habitual de apuros en los trimestres.
- Dejar la cuenta personal sin sueldo fijo. Terminas gastando según lo que haya en cada momento.
Pequeño ejercicio para esta semana
- Revisa tus tres últimos extractos y marca qué movimientos son del negocio, personales o impuestos.
- Calcula cuánto has gastado de cada tipo.
- Decide qué cuenta será la de actividad y cuál la de impuestos.
- Programa dos transferencias automáticas: una a impuestos y otra a tu cuenta personal.
- Cambia al menos un pago recurrente del negocio a la cuenta nueva.
Cuándo pedir ayuda
Si tu actividad ya tiene empleados, socios o varias fuentes de ingresos, quizá te convenga plantear con tu gestoría si te interesa constituir una sociedad. Es una decisión fiscal y legal que depende de tu caso y no se resuelve solo con cuentas separadas.
Resumen
Separar el dinero personal del de tu negocio no requiere herramientas complejas: una cuenta de actividad, una de impuestos, una personal y un sueldo fijo. Con ese orden, entiendes mejor tu rentabilidad y llegas a cada trimestre con los deberes hechos. Este artículo es informativo y no sustituye el consejo de un profesional.