Cuánto apartar para impuestos de cada factura
Cuando cobras una factura, el dinero que entra en tu cuenta no es todo tuyo. Una parte es de Hacienda y otra va a la Seguridad Social. Separarla desde el primer día evita el susto de cada trimestre.
Un ejemplo con números
Imagina que facturas 1.000 € de base a un cliente. Con un IVA del 21 %, la factura es de 1.210 €.
- IVA (210 €): no es un ingreso tuyo. Lo repercutes y lo ingresas en el modelo 303, restando el IVA de tus gastos deducibles del trimestre.
- IRPF: si tu cliente te aplica retención, ya paga por ti una parte. Si no, ingresas tú el pago fraccionado (modelo 130, en general el 20 % del rendimiento neto acumulado, restando lo ya pagado).
- Cuota de autónomos: se paga cada mes, así que conviene reservar una parte fija de cada cobro.
Cómo hacerlo sin complicarte
Abre una cuenta aparte solo para impuestos y mueve el IVA de cada factura el mismo día que cobras. Para el IRPF, reserva un porcentaje fijo sobre la base y ajústalo cuando tu gestoría o la Agencia Tributaria te confirmen tu situación real.
Comprueba tu caso
Los porcentajes dependen de tu actividad, tu régimen y si tus clientes te retienen. Consulta las instrucciones oficiales en la sede electrónica de la Agencia Tributaria o pregunta a tu gestoría antes de fijar tu porcentaje.